Estaba pensando en el haiku de hoy y se me ocurrió una idea que no conseguí sintetizar en solo tres versos. Así que me apetecía abrir una entrada para daros las gracias a todos los que leéis este humilde blog. No he tenido nunca muchas visitas pero eso nunca me ha importado a la hora de crear contenidos para la página. Sé que los que pasáis por aquí sois habituales. Y para mí sois mucho más que amigos. Una vez escuché (o lo pensé yo, no me acuerdo) que aunque haya un solo lector interesado en leerte ya tenías la obligación de escribir para él. Y para mí siempre ha sido un placer. Nunca he sabido si lo que hago tiene realmente calidad o no. Pero esfuerzo por mi parte nunca falta. Y paciencia por vuestro lado tampoco, a la hora de leer entradas tan largas. Desde el primer momento sabía que un blog de pequeñas y grandes historias no iba a ser fácil de levantar. Pero siempre he creído que lo más importante es no traicionarse a uno mismo, y seguir la senda de la originalidad. Así que aquí seguiré.
Esta tarde la comparación de las mujeres con el mundo de la política (si mi cabeza no estalla antes).
¡Gracias de nuevo!

¿Te ha gustado la entrada? Tengo más.