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Relatos encadenados: secreto dormido.

Eslabón anterior.

“-Acaban de cancelar la reunión de trabajo –la mente de Carlos trataba en vano de apartar la imagen de su amante desnuda-. Estaré en casa dentro de media hora.”
Cerré la tapa del portátil quedando pensativo durante unos segundos. La historia me había hecho reflexionar sobre mi propia situación personal y, aunque hacía poco tiempo que tenía pareja, temí que pudiera estar pasándome algo parecido. Miré a mi derecha y contemplé como Miguel dormía plácidamente ajeno a mi insomnio. “¿Podría ser que me estuviera poniendo los cuernos?”. Me levanté de la cama tratando de no despertarle, deposité el ordenador sobre el edredón y abandoné el dormitorio sumido en un halo de sospechas. Rebusqué entre su cartera sin éxito. Continué con los cajones del comedor, el portafolio de su trabajo, su ordenador… “Nada. No hay ningún rastro de infidelidad. ¿Y esto?”. La fotografía de una mujer se precipitó planeando hasta el suelo cuando levanté su agenda laboral. La recogí y la observé detenidamente. Era joven y atractiva, de unos veinte años, morena y con el pelo corto, parecido al de un chico. Pero lo que más llamaba la atención era el estado de conservación de la instantánea. Estaba arrugada, quemada por los bordes y la cara, aunque se distinguía con suficiente claridad, estaba surcada por multitud de rayas a bolígrafo. Indignado volví a la habitación. Una vez allí zarandeé a mi novio hasta que se despertó sobresaltado.
-¿Qué pasa? ¿Por qué me despiertas?
-¿Quién es la de la foto? –pregunté exaltado. Él se incorporó frotándose los ojos y se acercó hasta mí cogiéndome el retrato de la mano-. La he encontrado en tu agenda. ¿Quién es? ¿Una novia? ¿Tu mujer?
-¿No estás un poco paranoico? Tranquilízate –acto seguido me besó con ternura mientras me acariciaba la cabeza. Involuntariamente mi pene latió con furia bajo las arrugas del pijama-. Estás muy nervioso.
-¿Tú que crees? Pensaba que eras homosexual y te encuentro escondida la foto de una mujer. ¿Es por eso por lo que tienes problemas cuando hacemos el amor?
-Nos hemos acostado pocas veces para decir que tenemos problemas. Pero si realmente es tan importante te contaré un secreto. Pensaba decírtelo más adelante pero creo que ya es el momento.
-¿Secreto? ¿Qué secreto?
-Antes me llamaba Marta.

Siguiente eslabón.


Comentarios

4 comentarios

Verónica Curutchet

Muy bueno. Una historia que podría ser la de la persona que vivi al lado nuestro. Bien relatado.
Saludos!

Iván

Gracias! No sabes lo que me anima tu comentario. Es un empujioncito para continuar escribiendo…

rakel

ola! que bueno! si si, buen proyecto este de ir encadenando frases -aunque creo que eso que has hecho es trampa, ;P –
aqui te espero, para leer la proxima entrega bien fresquita. para cuando?

bjs

Iván

Je… Tienes razón. Hice una pequeña trampa. Aunque el encabezamiento creo que guía de manera bastante natural el resto del relato sí es cierto que no está completamente metido en la acción…
El siguiente ya está terminado. Estoy pendiente de terminar empareja2… Pero irá esta semana.


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