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Opinión: los incendios.

Ayer estaba trabajando pensando en haikus (todavía no había escrito el del día) mientras escuchaba las noticias de la radio: como el fuego consumía a las Islas Canarias. Y de ahí surgieron los de ayer y hoy; de las propias cenizas que observaban tristes el paisaje recién calcinado. Pensé, además, en hacer una entrada de opinión. Me he retrasado debido al inicio de mis vacaciones. Pero ahí va.
¿Que dedir de los incendios que no se haya dicho ya? El bombardeo estos días en los medios de comunicación ha sido constante. Así que poco esconde ya el fuego que no se conozca. Y de ahí vienen mis dudas. ¿No estamos suficientemente concienciados de los desastres que provoca nuestra temeridad? En esta ocasión ha sido provocado, razón de más para que recaigan sobre el individuó todas las críticas y condenas. Pero, de todos los incendios, ¿que cantidad de ellos son por causas naturales? La diferencia con los intencionados es abismal. Y, aún sabiendo los datos, seguimos yendo al campo a hacer barbacoas, abandonamos los cristales por no acarrear con ellos hasta la papelera más cercana, lanzamos los cigarros como si el monte fuera un cenicero… Bueno. Esto último acaba siendo cierto. Pero no nos importa. Solo nos acordamos cuando lo vemos en el telediario o una zona próxima a nuestra casa arde sin contemplaciones. Entonces sí que reconocemos el peligro. Pero siempre es culpa de otro.

El gobierno peca de los mismos errores. Los políticos se echan las cenizas a la cabeza intentando sepultar bajo ellas a sus opositores más directos. “Hemos hecho todo lo que hemos podido”. “Tendría que haber más coordinación entre los distintos ayuntamientos y comunidades”. “Faltan medios para acometer con seguridad la extinción del fuego”. Total. Haciendo gala del más supremo arte de marear la perdiz. ¿Verdaderas soluciones? Ninguna. Y no será por falta de previsión. No hay ningún verano en el que los incendios no sean los absolutos protagonistas de las portadas. Dedicamos gran parte del presupuesto a la compra de material militar que no sabemos a ciencia cierta si algún día tendremos que necesitar (esperemos que no). ¿Y aviones contraincendios? ¿Agentes forestales? ¿Limpieza de maleza altamente inflamable? Parece ser que no hay presupuesto para eso. Aunque si pretenden arreglar con dinero el daño que sufre una familia por haber perdido su casa y pertenencias. ¿Tanto cuesta curarse en salud antes de maquillar la enfermedad? Yo se lo digo. Cuesta sufrimiento, lágrimas, desolación, impotencia, dolor… El de las personas que ven consumirse todo el fruto de sus vidas en un pocos minutos.

Y, aunque pueda parecer extraño y reprochable, me gustaría ponerme por un instante en la piel del pirómano. Los sindicatos defienden a capa y espada los puestos de trabajo de una cadena de montaje amenazada por la deslocalización. Salimos a la calle para luchar contra la precariedad de nuestros empleos. ¿Realmente resulta tan extraño que un agente forestal queme parte de un bosque para mantener su puesto de trabajo? Algunos dirán que la comparación es disparatada. Que el monte es un bien común y un atentado contra la naturaleza el incendiarlo. Estamos de acuerdo. Pero, ¿es menos cierto que en los puestos de responsabilidad de una empresa existen incentivos para que el empleado no traicione a la compañía? ¿Por que no se aplican medios parecidos? Los ayuntamientos dejan en manos de las subcontratas los deberes que por su naturaleza debería ejercerlos un funcionario, mermándose con ello la seguridad y el mantenimiento del puesto de trabajo. Pienso que no debería ser de esa manera.

Tengo la suerte de vivir entre un pequeño bosque. Y, desde que entré en mi casa, siempre he tenido la sensación de que un día vería todo mi entorno calcinado. Y es esa asimilación de la catástrofe lo que me preocupa. Vemos con tanta naturalidad los incendios que parece que ya no nos hacen reflexionar las imágenes que engullimos a la hora de comer junto con los macarrones. Cambiemos la perspectiva de nuestra mirada. Yo hace tiempo que lo he hecho. ¿Y vosotros?


Comentarios

7 comentarios

Doña Paranoica

Como te dije en otro comentario, yo aun no estoy insensibilizada a este tipo de imágenes, es más, soy incapaz de verlas al completo porque me pongo mala. Ver tanta destrucción, tanta ceniza donde antes existían árboles me pone de los nervios. Y ya no solo es la vegetación, es la cantidad de animalillos que aparecen calcinados, especies que tienen migrar a otros lugares porque el fuego amenaza su existencia…. Una verdadera vergüenza.

No sé si detrás de los fuegos están los pirómanos, negligencias humanas o empresas madereras que se aprovechan del precio de los árboles quemados, sea cual sea el motivo, algo habría que hacer ¿pero el qué?

Un besazo enorme

Iván

Jo.. Gracias por recordármelo, Doña. Se me había olvidado comentar la acción de los especuladores. Que son los que suelen estar detrás de cada incendio. Aunque éstos si que no tienen ninguna excusa. Directamente cárcel.
Y lo único que se puede hacer es concienciar. Esperemos que en generaciones futuras se acabe arreglando el problema. Aunque parece que la humanidas está condenada a dejar las cosas para el futuro… Cosas de esta sociedad.
Otro besazo para ti!

unjubilado

Vemos un fuego,
y vemos desolación.
Son asesinos.

Ya se que los haikus hablan de cosas agradables y bonitas, pero no lo he podido resistir.
Saludos

PeiT

He tenido la “suerte” de trabajar con personas de edad avanzada, y les he oído decir cosas tales que…

“Pues como no me den la licencia de caza este año le meto fuego al campo”

Estamos hablando de gente de ambiente rural, que han nacido y crecido en el campo. Ya sé que más que una amenaza en serio era una bravuconada, pero no deja de ser significativo el comentario.

A la hora de prevenir siempre he sido de la opinión de que los incendios se evitan en Invierno. La limpieza de maleza y los cortafuegos son imprescindibles.

Como acotación, comentar que vi un documental en el que provocaban incendios en un bosque (no recuerdo donde) porque había un árbol, una especie de pino, que soltaba sus semillas justo después de un incendio para que ésta brotara en el fértil suelo calcinado. Y la reciente protección de incendios de esa zona estaba llevando a la extinción ese árbol.
Como decían en Jurassic Park, la vida se abre camino.

reikiaduo

PUes en menudo tema te has metido

Preguntas concretas:

¿Por qué se permite a los autodenominados ecologistas, impedir la construcción de ctafuegos suficientemete anchos como para que resulen eficaces?, o ¿por qué se les permite evitar la construcción de puntos de abastecimiento de agua a pié de pista que resulten accesibles para los montes cuando se queman?

Lucía

Yo te doy la razón, yo cuando veo un incendio ya no me impresiono como antes. Estamos sobresaturados de información y lo que necesitamos sos soluciones no datos.

Iván

Peit, tienes toda la razón. La vida se abre camino. Ten por seguro que nuestra especie se extinguirá antes de que acabemos con la naturaleza. Pero hay que hacer lo imposible por conservar la biodiversidad. Pienso que cualquier ser vivo ha sufrido miles de años de evolución para llegar a nuestros días. Y no deberíamos de acabar con ellos de un plumazo.
Reikiaduo, no se por que me meto a opinar de estos temas. Ya me lo decía mi madre: no te metas donde no te llaman. Y yo no solo no le hago caso sin que caigo de lleno en la trampa de pájaros. Aunque intentaré contestar a tus preguntas.
Respecto a lo de los ecologistas y el cortafuegos. Supongo que deben de ser hechos puntuales. Sabes tú mucho más que yo así que si te parece extraño el comportamiento será por que es negativo. Pero también una reflexión. He veraneado muchos veranos en un pueblo rural de la maragatería de León y siempre han habido multitud de quejas por los cortafuegos del Teleno. Casi todas referentes a las ascensiones de los domingueros con sus flamantes todoterreno. Pienso que un cortafuegos mal conservado es más peligroso que un bosque sin ellos. Creo que una mayor limpieza del sotobosque ayudaía más a la previsión del incendio.
Y respecto a los depósitos de agua… Tampoco lo encuentro demasiado lógico. Aunque no se si una pequeña cantidad de agua ayuda realmente a la extinción del fuego. También he oído de la picaresca de muchos campesinos a la hora de regar campos cercanos..
Lucía,ése es el principal problema de los medios de comunicación que hace que acabemos ignorando los problemas. Solo hay que fijarse en el problema de Irak y en lo poco trascendentes que acaban resultando los atentados.


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