Escrito por Iván el 17 de Octubre, 2007
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Tags: espinas, flores, haiku, ja-haiku, ramo, rosa
17 Octubre, 2007 a las 10:27 am
Claro. Porque ¿qué sería una rosa sin espinas?
17 Octubre, 2007 a las 5:57 pm
¡La rosa de una gitana!
A mí me recuerda a una canción de Sabina:
“Que no te vendan amor sin espinas”.
Que gran verdad.
17 Octubre, 2007 a las 7:42 pm
Las espinas dejan marcas y, ¿qué sería de nosotros sin marcas? Las cicatrices son las señales de todo lo que hemos vivido.
Bicos
17 Octubre, 2007 a las 7:56 pm
Me gusto la frase… a mi me hizo pensar en que todos tenemos cosa bellas como la rosa y también cometemos errores y podemos lastimar como las espinas … pero creo que siempre tenemos que fijar nuestra atención a la belleza de la rosa y no a sus espinas
Besos
17 Octubre, 2007 a las 8:56 pm
Que profundo, Ana Grass. Sobre todo pensando en las cicatrices del corazón. Sin duda las más profundas y dolorosas.
Ése era el sentido, Alex. Las espinas forman parte de todos nosotros. Y aceptar las de la pareja es el primer paso para amarla incondicionalmente.
Un saludo!
18 Octubre, 2007 a las 6:10 pm
¿y qué sería un amor sin espinas, Iván?
No existirían las reconciliaciones, con lo bonitas que son, jaja!
Un beso!