Odio el sonido del despertador
y, aunque pensaba ignorar sus madrugones,
el paro no son unas vacaciones
y habrá que pasar el aspirador.
Transcurren las horas sin que el reloj
consiga que haga mis obligaciones.
Miro el blog, navego, busco canciones…
¡Las once y sigo en el ordenador!
Recojo a toda prisa lo esparcido,
lavo platos, aspiro, hago la cama…
Coceré garbanzos para el cocido.
Sin enterarme pasa otra mañana
y hoy pondré como excusa a mis amigos
que estuve ocupado haciendo la casa.
¿Te ha gustado la entrada? Tengo más.
Tags: amo, casa, despertador, excusa, madrugones, paro, poema, poesia, soneto, tareas
































13 Junio, 2008 a las 10:19 am
Jeje, a mí me pasaría exactamente lo mismo si estuviera todo el día en casa …
Bueno, de hecho el fin de semana ya me pasa.
13 Junio, 2008 a las 11:23 am
Siempre que quieres hacer muchas cosas acabas no haciendo nada. Al menos es lo que me pasa a mí. Acabo dispersando mi entusiasmo.
13 Junio, 2008 a las 2:37 pm
Y con este soneto descubrimos muchas cosas cosas de ti… je je
Saludos, amo de casa!
13 Junio, 2008 a las 5:46 pm
En ocasiones el tiempo pasa excesivamente lento y otras en cambio vuela……
un saludo amo de casa!
26 Agosto, 2008 a las 8:51 pm
Jo Iván como te entiendo tendrias que verme a mi haciendo lo de casa y con el ordenador,es como un imán para mí,me encantan los chicos que saben hacer cocido,me apasiona el cocido yo solo puedo comerlo si lo hace mi madre en casa a nadie le gusta y yo acabo por no hacermelo para mi sola,a ver si me invitas alguna vez a un cocido me mandas un taper por mail,jaja
Isa