Lo que nos mueve
se siente amenazado
por la pereza.
¿Quién teme al mundo
sabiendo que habitamos
el universo?
Pasan las fiestas
y el cielo navideño
deja un regalo.
Oigo campanas
y despierto soñando
con catedrales.
Para escapar
precisa valentía
hasta el valiente.
Quien se defiende
atacando con bombas
recibe bombas.
Tras tanta lluvia
se agradece el calor
bajo la ropa.
Entradas relacionadas:
