Presiona ENTER para ver los resultados o ESC para cancelar.

A la caza de la encuesta – Relato.

Protegida de la lluvia aguarda a que la futura víctima llegue a su altura, se confíe de su disfraz de naturalidad y, gracias a la sorpresa de verse abordada repentinamente, pueda avalanzarse con el ansia que infringe ese hambre que te martillea el estómago durante horas pero también con la tranquilidad que te otorgan la experiencia y el deseo de alcanzar al objetivo.
-¿Puedo hacerte una encuesta?
No ha habido suerte. La víctima ha logrado zafarse de la encerrona escapándose acera abajo temerosa de la carpeta y el bolígrafo, instrumentos habituales a la hora de descuartizar opiniones.
-¿Me permites un momen…?
Esta vez ni siquiera puede terminar la frase. La encuestadora observa desolada como sus movimientos han descubierto sus intenciones al resto de posibles víctimas. Ni siquiera las expectativas de su refugio, un amplio toldo en la entrada de un hotel bajo el que no cae ni una gota de lluvia, logran atraer los pasos de los peatones sin paraguas. ¿Qué hacer para completar el cupo de encuestas diarias si tu presencia espanta a aquellos de los que precisas la opinión?
-Perdona, ¿puedo hacerte una encuesta?
-Lo siento, no tengo tiempo.
-Sólo serán dos minutos…
-Lo siento.
Y así transcurre otro de tantos días improductivos en los que le ha sido imposible alcanzar el número previsto de encuestas. ¿Qué hacer cuando el trabajo escapa de tu control y te ves abocada al desastre sin tener ninguna culpa por ello? Sólo hay una salida. La responsabilidad marca un camino que no siempre puedes seguir y es entonces cuando la necesidad se inventa un paso alternativo.
-¿Está usted segura de que estos han sido los resultados?
-Completamente.
-Y no se ha inventado nada, claro.
-Por supuesto. ¿Me toma por mentirosa?


Comentarios

1 comentario

Bitacoras.com

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Protegida de la lluvia aguarda a que la futura víctima llegue a su altura, se confíe de su disfraz de naturalidad y, gracias a la sorpresa de verse abordada repentinamente, pueda avalanzarse con el ansia que infringe ese hamb…..


Deja un comentario