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Consejos para presentarse a unos premios.

Estaba buscando esta mañana un tema con el que llenar de chorradas un espacio en este blog (menuda novedad) cuando me vinieron a la cabeza, sin que hubiera ninguna razón para ello, los certámenes de premios. ¿Quién no se ha apuntado a alguno? Desde aquel dibujo que tu madre enseñaba con orgullo cuando eras pequeño al campeonato local de chupitos de orujo que ganaste por borrachera… Cualquier temática es buena. Pero todas comparten un nexo común: las ganas de motoriedad. Podemos disfrazarlo como queramos, incluso como una manera de probarnos a nosotros mismos, pero a nadie se le escapa el afán de destacar por encima de la media (como Nacho Vidal). ¿Merece la pena sufrir por unos premios? Hagamos balance con un listado de los pasos necesarios para presentar nuestro trabajo.

  • Valorar si somos aptos para los premios. No es lo mismo aspirar al Nobel que a Miss Camiseta Mojada, por lo que debemos tener bien claras nuestras posibilidades. Tampoco hay que menospreciarse, por que seguramente haya alguien al que le guste lo que hacemos (además de nuestra madre). Escoge un certamen apto y adelante. Hay que justificar el trabajo del jurado…
  • Elegir buen material. Presentarse a unos premios es como presentarse a actor porno: hay que estar bien dotado. O, por lo menos, creer que es así. La modestia suele ser un lastre para las aspiraciones así que lo mejor es que te valores positivamente. Total, ya está el jurado para devolverte a la realidad.
  • Presentarse. Empezamos con las obviedades. Puede que resulte absurdo que alguien reciba un premio si no se presenta (hay excepciones, como el rey) pero también lo es el hecho de querer presentarse y luego no hacerlo. ¿Miedo al ridículo? ¿Al fracaso? Si siempre pensaras así tampoco saldrías el fin de semana.
  • Favorecer la prevaricación. No estoy a favor de sobornar al jurado pero si en algo nos ayuda hacerlo, ¿por qué no aprovecharlo? Al fin y al cabo así es como funcionan la mayoría de los premios. Y siempre es una buena excusa para asimilar el fracaso: alguien se esforzó más que tú. Y no precisamente en la candidatura (rácano).
  • Prepararse para el fracaso. Ya hablaba de esto antes y es que resulta imprescindible prepararse para la desilusión (es sólo una más). Los premios son como una mujer en un colegio masculino: una tentación al alcance de un solo afortunado, y conviene asimilar la derrota como una oportunidad de seguir mejorando. ¿Qué ganamos redundando en las lamentaciones? Construirnos nuestro propio muro con el darnos de cabezazos.

Una vez escrita esta entrada no tengo todavía claro que realmente los premios merezcan el esfuerzo de presentarse. Llevo unas cuantas negativas a la espalda y llega un momento en el que pesan a la hora de seguir avanzando. Quizá consiguiera aligerarme ganando algún certamen. Y ahora que lo digo, ¿no participo yo en un concurso? Casi lo había olvidado. ¿Alguien quiere darme un voto?


Comentarios

4 comentarios

Bitacoras.com

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Estaba buscando esta mañana un tema con el que llenar de chorradas un espacio en este blog (menuda novedad) cuando me vinieron a la cabeza, sin que hubiera ninguna razón para ello, los certámenes de premios. ¿Quién no se ha a…..

Capitana

En un rato me paso a darte mi voto porque por lo que veo me tengo que registrar (lo hice una vez para votar y no me acuerdo ni de mi usuario).
Ya veo que le has cambiado el formato al blog como el de relatos, me gusta, el cuadernillo que representa es muy apropiado.
Espero que todo siga yendo bien y sigue intentando ganar, que al final lo conseguirás, eres bueno, sólo que a veces hace falta perseverancia.

Boloo

Como de tu categoría no tenía ningún preferido, (no es que sea un inculto ehh) pues ahí tienes un voto.
 
¡Saludos!

Lucía

El problema de los premios es la cantidad de gente que se presenta,jeje. Así es imposible!!
Yo siempre me lo tomo más como un entretenimiento. Cuando gané el iPod Touch casi me da un yuyu de la ilusión (claro, que en aquel el sorteo era al azar,jeje).
 


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