El amor es como un árbol: sin unas buenas raíces sería imposible que creciera.
Ser amable es más sencillo que ser antipático y, encima, sale más rentable.
Si esperas al beso decisivo te perderás todos los anteriores.
El mayor secreto no lo conoce nadie.
Cada corazón es un mundo. Y cada persona un universo.
Si el amor fuese un bizcocho tus besos serían el mejor relleno.
En un cruce de miradas quién tiene preferencia se aparta primero.
Cuando de verdad se ama, el sufrimiento es inevitable.
Las esperanzas se pierden cuando dejas de confiar en ellas.
El amor no es ningún misterio. Los extraños son los corazones.



















