El amor es ciego, ya es conocido. Lo que no se sabe es que también puede dejarte sin respiración… Eternamente.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
El amor es ciego, ya es conocido. Lo que no se sabe es que también puede dejarte sin respiración… Eternamente.
Hay veces en las que la casualidad acaba mezclando a dos parejas cambiando de orden a sus cuatro miembros. Y entonces surge una duda: ¿cuánto hay de casualidad y cuánto de propia decisión?