Una escalofriante historia donde se demuestra como una partida de póquer puede cambiar la vida a una persona.
Ventajas e inconvenientes de ir a la playa contados en clave de humor por alguien que, precisamente, detesta pasar un día en ella.
Continuar leyendo sobre Ventajas e inconvenientes de ir a la playa.
Un incendio puede acabar con una empresa. O, misteriosamente, reflotarla. Las llamas pueden ser un arma de doble filo.
Eslabón anterior.
-Aún estás viva.La chica miraba fijamente al pene de su acompañante observando como éste crecía lentamente de nuevo. No estaban demasiado cómodos en el asiento trasero del coche pero el escaso espacio del que disponían ya les bastaba. Eran jóvenes y su única pertenencia era aquel viejo Seat Ibiza del 97. Su único [...]
Continuar leyendo sobre Relatos encadenados: una luz cegadora.
Un relato sobre lo cruel que puede resultar el Alzheimer. Sobre todo para los familiares que lo sufren.
Continuar leyendo sobre Relatos encadenos: vacío en la memoria.
Miro el paisaje. Raudo y veloz se escapaante mis ojos.
Empieza el peregrinaje. Esta tarde en Torrejón. La semana que viene en León. ¿Y después? Solo el destino lo sabe. Y, quizá, los neumáticos del coche.
“Dame algo de lo que estás comiendo”, pensó Lucy mientras deambulaba por debajo de la silla de Paz. “Yo también tengo hambre y eso que comes huele muy bien. ¿Por qué tengo que comer siempre las bolas esas secas? Hay veces que no las puedo tragar”. Al ver que mendigando no conseguía nada se dio [...]
“Será hijo de puta”, pensó. “Se cree que tiene derecho a reírse de una mujer solo por ser prostituta. Ojala te estrelles”. Se levantó con dificultad, a causa de los tacones, y se golpeó el trasero con las palmas de las manos para sacudirse el polvo de la minifalda. Recogió el bolso, que había caído [...]
Continuar leyendo sobre Escaparate sobre dos tacones (parte 2).
El pitido del despertador echó momentáneamente a Juan de los sueños en los que estaba sumido. Lo apagó y se dio la vuelta para aprovechar en la cama los últimos cinco minutos de la noche. Siempre dejaba que el despertador sonara dos veces y, aunque sabía que salía tarde de casa, prefería aprovechar un rato [...]



















