Sin tener hambre
me sigue apeteciendo
comerte a besos.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
Sin tener hambre
me sigue apeteciendo
comerte a besos.
Frase célebre inédita en Aletreando: “Quien se come el mundo acaba engordando”.
Un relato sobre lo cruel que pueden llegar a ser la anorexia y la bulimia. Se empieza queriendo vomitar y acabas perdiendo las ganas de vivir.
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