May.
Idea relámpago (5): corazón.
“Te robé el corazón aunque no fue un robo: tú te dejaste”.
Que difícil es definirse a uno mismo cuando se es tan tímido como lo soy yo. Si tuviera que hacerlo con pocas palabras una de ellas sería la timidez. También la humildad, el tesón, y el buen humor. Si te sigue interesando saber más de mí (yo me lo haría mirar) solo tienes que pinchar un poco más abajo.
“Te robé el corazón aunque no fue un robo: tú te dejaste”.
-¿Me quieres?
-Claro que te quiero –respondió el chico sin levantar la vista del “Marca”-. ¿Por qué lo preguntas?
-Hace mucho tiempo que no me lo dices.
-No tengo por que decírtelo a cada momento. Si no te quisiera no estaría contigo.
-Pero, ¿me quieres? –insistió la chica-.
-Claro.
-No lo dices muy convencido.
-¿Y cómo lo sabes? ¿Me lees la mente?
-Llevamos demasiado tiempo juntos. Sé lo que piensas.
-Te quiero –dijo el chico mirando a los ojos de su pareja-.
-No lo has dicho con el corazón.
-Te quiero con toda mi alma.
-¿Seguro?
-Te quiero –se declaró poniendo todo el énfasis posible en aquellas dos palabras. Notó que salían fáciles como sale un anillo enganchado gracias a unas gotas de aceite. Y entonces sintió como el amor se expandía de nuevo por su cuerpo-.
-Pues yo ya no te quiero.
“La razón nos guía. El corazón nos enreda”.
“Con dinero puedes llegar a cualquier sitio menos al corazón”.
“Tu corazón es un misterio y me faltan pistas”.
“Me robaste el corazón. Aunque de momento no te denunciaré a la policía”.
“-¡Párteme el corazón!
Y Hannibal Lecter cogió el cuchillo”.