Una pequeña poesía, delicada como el rocío de una mañana de verano.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
Una pequeña poesía, delicada como el rocío de una mañana de verano.
Una pequeña poesía en medio de un océano de páginas porno.
Pedir perdón
no sólo es conveniente
teniendo culpa.
Tengo la culpa
de ser como soy.
Y es un orgullo.
Posando junto a uno de los leones en el monumento a Colón del puerto de Barcelona. http://bit.ly/dtbp1M #
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