Adornar lo sencillo, sin que parezca complicado, es la esencia del buen poeta.
“La esencia de uno mismo prevalece en los demás. No se huele. Solo se siente”.
Adornar lo sencillo, sin que parezca complicado, es la esencia del buen poeta.
“La esencia de uno mismo prevalece en los demás. No se huele. Solo se siente”.