Una historia sbre las dos caras que puede tener un orgasmos. La divertida… Y la amarga.
“Sonríe aunque no tengas ganas. Seguro que después te sigue apeteciendo hacerlo”.
Una historia sbre las dos caras que puede tener un orgasmos. La divertida… Y la amarga.
“Sonríe aunque no tengas ganas. Seguro que después te sigue apeteciendo hacerlo”.