Un chiste mal contado que puede provocar gracia en sí mismo, o por quien lo cuenta.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
Un chiste mal contado que puede provocar gracia en sí mismo, o por quien lo cuenta.
La vida es como un chiste sin gracia: sólo los tontos acaban riéndose.
“A menudo me río de mí mismo sin que me haga gracia”.
Si eres un cómicocon los chistes sin graciacámbiate a mimo.
Comentarios