Sin tener hambre
me sigue apeteciendo
comerte a besos.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
Sin tener hambre
me sigue apeteciendo
comerte a besos.
La pobreza no es exclusiva del tercer mundo. En los países desarrollados también existe y, al igual que en los lugares más pobres, también pasa inadvertida.l
El desarrollo acaba con el hambre. La muerte también.
“Si un perro muerto de hambre se come un puñado de tierra, ¿acaba mordiendo el polvo?”.
Etiquetas Blogalaxia: perro hambre tierra
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