Las cartas pueden predecir el futuro, aunque a veces no nos apetezca escucharlo.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
Las cartas pueden predecir el futuro, aunque a veces no nos apetezca escucharlo.
Un soneto ácido dedicado a los pechos femeninos. Tanta belleza merece una buena cantidad de rimas.
Un minúsculo relato sobre anillos, citas y parejas revueltas.
Un cuento sobre un pintor que apuesta su vida por alcanzar la fama. Lástima que solo consiga mala de ésta.
“Si lo sagrado es intocable que canonicen a mi mujer”.
“La mirada de una mujer es cautivadora. Su pecho… Esclavizador”.
“El escote de una mujer es como la cartera de un millonario: cuanto más abulta mayor es su poder”.
“La mujer cañón acaba atrayendo al bala perdida”.