El que se arriesga
puede perderlo todo
menos su orgullo.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
El que se arriesga
puede perderlo todo
menos su orgullo.
Haber nacido
es, más que un privilegio,
todo un orgullo.
Tus travesuras
convierten cada enfado
en un orgullo.
Tengo la culpa
de ser como soy.
Y es un orgullo.
Haiku – Tengo a mi orgullo encerrado en modestia. Y no se escapa.
El orgullo no lleva a ningún sitio pero sin él tampoco encontraríamos el camino.
Un divertido monólogo sobre el mundo de los gimnasios y las extrañas criaturas que lo pueblan.
Un relato sobre recuerdos de la infancia no tan agradables como uno desearía. Hay castigos que jamás se borran.
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