El pasado tiene tantos filos como buenos recuerdos. Melancolía, tristeza e insatisfacción por lo que pudo haber sido y nunca más será.
Relatos de ficción para una vida demasiado real.
El pasado tiene tantos filos como buenos recuerdos. Melancolía, tristeza e insatisfacción por lo que pudo haber sido y nunca más será.
La rutina es la peor enemiga del día a día aunque, a veces, también el motivo por el que seguir viviendo…
Con el pasado
mejor no discutir
por el futuro.
En el pasado
habita el melancólico
con sus recuerdos.
¿Tiene futuro
un presente que reniega
de su pasado?
En el futuro
se refleja el pasado
hecho presente.
Temo al futuro
cuando no me susurra
desde el pasado.
No hay nada nuevo
para quien permanece
en el pasado.