La perfección
resulta inalcanzable
aunque te empeñes.

En tus montañas
vendí mi independencia
al paraíso.

Crecí leyéndolo
y al retomar sus páginas
volví a ser niño.

Ir a por todas
es la mejor receta
contra el fracaso.

Con el tamaño
se oculta con potencia
la ineptitud.

Hay mala suerte
que acaba siendo buena
si eres paciente.

Nuevo domingo
y aunque nadie lo crea
prefiero el lunes.

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