Límites aptos para excusas – Haiku número 1035.
Busquemos límites
que encajen por difíciles
en las excusas.
Milímetros de lentitud – Haiku número 1034.
La lentitud
implica degustar
cada milímetro.
Perdí mis sueños – Haiku número 1033.
Perdí mis sueños
queriendo asegurarlos
estando insomne.
Quiso crecer – Haiku número 1032.
Quiso crecer
y antes de conseguirlo
ya lo creía.
Tan amigos como hermanos – Relato.
Cuando dos niños se sientan a jugar, ese juego no tiene límites, pudiendo cambiar la vida de ambos si acaban compartiendo los sentimientos.
Mediocridad de traslado – Haiku número 1031.
Quien es mediocre
traslada a los demás
ese defecto.
Soy como soy – Haiku número 1030.
Soy como soy
pero puedo cambiar
hasta ser otro.
La buena música – Haiku número 1029.
La buena música
acaricia oídos
y corazones.