Ja-haiku 0152.
La vida pasasin que gane esta guerra.Tampoco pierdo. Escuchando:
Semana del 25 de junio al 1 de julio de 2007.
No tengo miedo a volverme un cobarde.Yo soy valiente. Mi corazón necesita pintura.¿Tienes la brocha? Eres oasisen mitad de un desiertode asfalto y gente. Soy palomitaque estalla con tu cuerpoardiente y húmedo. Un verso: es mudo.Dos: un cuento inconcluso.Con tres: es haiku. Junto a ti once añospasan en un suspiro.Tú eres el cielo. Traigo un …
Ja-haiku 0150.
Traigo un recuerdodel viaje por tu mundo:tu corazón. Escuchando:
Relatos encadenados: secreto dormido.
Eslabón anterior. “-Acaban de cancelar la reunión de trabajo –la mente de Carlos trataba en vano de apartar la imagen de su amante desnuda-. Estaré en casa dentro de media hora.”Cerré la tapa del portátil quedando pensativo durante unos segundos. La historia me había hecho reflexionar sobre mi propia situación personal y, aunque hacía poco …
Ja-haiku 0149. Aniversario.
Junto a ti once añospasan en un suspiro.Tú eres el cielo. A veces hemos pasado malos momentos. Otros verdaderamente dulces. Y son éstos los que verdaderamente premanecesn en la memoria. Por que siempre estás cerca cuando me surge un problema, improvisando una solución en segundos. Por que haces que me levante con una sonrisa en …
Ja-haiku 0148.
Un verso: es mudo.Dos: un cuento inconcluso.Con tres: es haiku. Escuchando:
Comentarios que un hombre no debe hacer durante una relación sexual (parte II).
¿Creíais que vosotras os ibais a librar? Pues no. Después de la exitosa segunda parte de los comentarios que una mujer no debe hacer durante una relación sexual llega la secuela del apartado dedicado a los hombres. ¿Cuántas veces nos hemos mordido la lengua cuando estábamos con ella en la cama? Puede que sea una …
Relatos encadenados: el aniversario.
Carlos sacó una llave del bolsillo del pantalón y la introdujo en la cerradura, dejando previamente el ramo de rosas y el paquete de regalo en el suelo. Empujó la puerta y entró dentro de la casa dejando todo lo que llevaba sobre el armario del recibidor. “Tengo ganas de ver la cara de mi …